En Honor a ANTONIO GADES.
Antonio Gades nace en el seno de una familia humilde en una
casa-cueva en
Elda, pocos meses después de comenzar la
Guerra Civil Española. A principios de
1937, su padre, albañil de profesión, se alista voluntario en el Ejército republicano, trasladándose al frente de
Madrid. Un poco más tarde lo seguirá toda la familia. En
1947 Antonio Gades debe comenzar a trabajar y lo hará en un conocido estudio fotográfico, el de
Campúa "donde las fotografías de artistas de la época llenaban toda la pared del cuarto oscuro" y en el
diario ABC como mozo.
En
1949 se inscribe en una academia de baile, donde la casualidad le permitiría conocer meses más tarde a
Pilar López Júlvez. Fue ésta quien le sugiere el nombre artístico de Antonio Gades, como recuerdo a las bailarinas gaditanas. Pilar será su descubridora y admirará en él las dotes naturales y su exquisita pureza. En
1951 entra a formar parte de la compañía. Pilar y el primer bailarín, Manolo Vargas, serán los encargados de darle a conocer el mundo del
folklore español en un repertorio amplísimo. Al mismo tiempo que viaja por todo el mundo, descubrirá su gran inspiración para la creación de sus propias coreografías:
Federico García Lorca.
Durante los 12 primeros años viaja, baila y se forma también en danza clásica,
"aquél tiempo de aprender no lo he perdido jamás". Gades es ya conocido y valorado internacionalmente. En el
Teatro de la Ópera de Roma se le denominará
"el bailaor de la esencia andaluza", prueba de que se ha decantado firmemente por este folklore.
En
1962 funda su primera compañía. En
Italia actuara, además de en
Roma, en el Festival de
Spoleto como primer bailarín y coreógrafo con
Carmen y en el
Teatro de La Scala de
Milán. Alfredo Mañas había escrito expresamente para él
"La historia de los tarantos". Gades explicará su viaje al exterior como una manera de buscar las raíces flamencas, pues para él en España los oropeles y el exceso de virtuosismo habían
"prostituido" la cultura
flamenca popular.
Tras varios meses en Italia regresa a España representando
La historia de los tarantos y rodando una película (ya había intervenido en un pequeño papel en Italia con
Vittorio Gassman),
Los Tarantos del director
Francisco Rovira Beleta.
Representa a España en
1964 en la Exposición de
Nueva York quien lo acoge como a un ídolo del flamenco. Este es también el año que se casa con
Marujita Díaz, de la que se separa 20 meses después. En
1965 estrena
Don Juan en el
Teatro de la Zarzuela. La obra supone un fracaso de público. Antonio Gades había puesto buena parte de sus recursos en la producción y se encontrará pocos meses después casi sin dinero. Hasta
1968, cuando se casa con la bailarina Pilar San Clemente, no lo veremos regresar a la Scala de Milán junto a
Rudolf Nuréyev donde, sin cosechar un gran éxito, Gades se reafirma en su capacidad para transmitir la pureza del baile español.
Hasta
1974 recorrerá todo el mundo. Ese año estrena en Roma su nueva obra:
Bodas de sangre o, en su título original,
Crónica del suceso de bodas de sangre. El éxito le acompaña, ya incluso en España, pero Gades anuncia su retirada y disuelve la compañía. En
1976 rueda
Días del pasado. A excepción de un viaje por
Cuba y Estados Unidos con
Alicia Alonso, no vuelve a bailar.
En
1978 es nombrado Director del
Ballet Nacional Español. A pesar de su rotundo éxito, sólo permanece dos años en el puesto. Con los bailarines del Ballet Nacional que renuncian a su puesto, forma nueva compañía hasta
1981. Antes rueda
Bodas de sangre con
Carlos Saura, con quien haría además
El amor brujo,
Carmen y
Flamenco. Es tiempo de la apertura y la figura controvertida de Gades se abre un hueco en el panorama político y cultural español.
Durante la
Transición Española se declaraba como un "catalán de Elda" de ideología
marxista y
pancatalanista independentista. Participó en la política encabezando la candidatura del
Bloc d'Esquerra d'Alliberament Nacional (BEAN) en las municipales de
Alicante en
1979, y se mantendría vinculado a esta formación durante la década de los 80. Más tarde acabó militando en el
Partido Comunista de los Pueblos de España, siendo miembro de su Comité Central hasta su muerte y se mantuvo vinculado al
Partido Comunista de Cuba toda su vida.
En
1986 se separa de Pepa Flores. En
1988 se casa con Daniela Frey, matrimonio que dura hasta
1993.
Su última producción como coreógrafo será
Fuenteovejuna sobre el texto de
Lope de Vega y adaptación de
José Manuel Caballero Bonald, estrenada en la Ópera de
Génova en
1994. Desarrolla con su última obra una gira por Japón, Italia, Francia,
Reino Unido, España, Cuba, y varios países latinoamericanos. Continúa con su ejercicio de pureza en el arte: "el baile no es un ejercicio, el baile es un estado anímico que sale a través de un movimiento".
Tras una larga enfermedad junto a su nueva compañera, Eugenia Eiriz, falleció en Madrid en 2004. El 6 de junio había recibido de manos de
Fidel Castro la
Orden José Martí, máxima condecoración de la
República de Cuba. En
2005 sus cenizas fueron enterradas en el Mausoleo de los Héroes de la
Revolución Cubana. A su muerte,
Francisco Frutos, entonces Secretario general del
Partido Comunista de España dirá que era
"hombre de compromiso y dignidad, de lealtades y amigos, bebió desde niño de las fuentes de la tradición obrera, del sufrimiento del trabajo, de la necesidad, elevando su arte mayor, el baile flamenco, un baile de clase con conciencia, hasta la categoría de manifestación universal".

El 28 de febrero de 2009, la Fundación Obrera de Investigación y Cultura, con la colaboración del Partido Comunista de los Pueblos de España y los
Colectivos de Jóvenes Comunistas, le rendirían un homenaje en el Palacio de Congresos de Madrid, participando en el mismo personalidades como
José Menese y
Enrique de Melchor,
Amauri Pérez,
Carmen Paris, la compañía flamenca
Sandra Baca, Buena Fe, Gustavo Cabrera, Orlas Pineda y Grupo Cayamba, así como interviniendo en el mismo el ministro de cultura cubano,
Abel Prieto y el secretario general del PCPE,
Carmelo Suárez.